miércoles, 5 de noviembre de 2014

A.P.A. SOS VITORIA
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pied perro Esperanza Felina
Asociación Esperanza Felina
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Alava
Teléfonos: 634 45 23 03 / 676 94 84 47
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COMO CUIDAR NUESTROS PERROS

COMO CUIDAR
NUESTROS PERROS

puppies
Un perro es un ser vivo, no es un objeto; por tanto, no se puede comprar ni vender. Si quiere un perro adóptelo en cualquiera de las numerosas protectoras que existen en todo el país. Los criaderos son granjas de esclavos donde los perros son explotados hasta que no pueden "producir" más. Que no le engañe el criador enseñándole su perro en su casa, en la mayoría de los criaderos el resto del ganado canino pasa la vida encerrado en jaulas; cuando no genere más ingresos, por puro agotamiento, será abandonado y aumentará el número de perros recogidos en las protectoras.

Veterinario

En cuanto el perro entre en casa por primera vez, haga una visita al veterinario, para que haga una revisión de su estado general, le ayude a organizar su dieta, y en general, haga todo lo necesario relacionado con la salud del perro. Y recuerde que tiene que visitarle periodicamente.

Ejercicio
Del mismo modo que ha de comer regularmente, el perro ha de realizar ejercicio regularmente. Trate de ser estable e imponer unos horarios fijos para ambas cosas. El perro lo agradecerá y le hará la vida más fácil. En cuanto a la duración de los paseos, la única regla es que cuanto más, mejor. Posiblemente el perro estará encerrado en casa la mayor parte del día, pero no está diseñado para la inmovilidad. La falta de ejercicio puede causar problemas de salud y carácter al can, por no hablar de que le puede destrozar la casa por puro aburrimiento. Los distintos perros tienen distintas necesidades, por lo que es conveniente que adopte un perro con energía igual o inferior a la suya. Sobre todo, sea sincero al decidir cuál es su tipo de energía: ¿prefiere ver una película tumbado en el sofá o está preparando una maratón? No necesita confesar este dato a nadie, quedará entre su perro y usted.
Espacio
No todos los perros se adaptan igual a todos los ambientes, pero hay más margen del que normalmente se cree. Por ejemplo, un perro grande tipo pastor alemán puede vivir perfectamente en un apartamento no muy grande, siempre y cuando se lo compensemos con un ejercicio regular y adecuado.
Es aconsejable enseñarle a dormir en su propia cama desde pequeño. Recuerde que el cachorro encantador que parece una bola de peluche y al que permitimos dormir en nuestra propia cama puede convertirse en nada de tiempo en un perro de 50 Kgs. de peso. Piense si realmente querrá compartir su cama con él entonces.

Un buen criterio de educación de un cachorro es pensar si nos importará que siga realizando el mismo comportamiento -pedir cuando estamos en la mesa, mordernos las manos, etc.-cuando sea adulto.
Necesidades
Cuando el perro haya aprendido a contener sus necesidades y no ensuciar en casa, el animal se aguantará el máximo, antes que manchar el suelo. No le haga sufrir innecesariamente. ¿Cuánto tiempo puede aguantar usted sin ir al baño? No le exija a su perro más de lo que usted mismo puede soportar. Si llega a casa y se encuentra con un accidente, puede estar seguro que su perro verdaderamente no ha podido evitarlo. La regularidad de horarios es importante, de este modo el perro sabrá “cuando le toca” y hasta cuando debe de aguantarse. Enséñele a hacerlo en los lugares adecuados, y recoja sus deposiciones.
Higiene
En esta sección se indican los cuidados habituales que hay que darle al perro, en el aspecto de la higiene.
ojos
Ojos
El principal problema es que se ensucian (sobre todo si el perro vive en la ciudad, a causa de la contaminación). Normalmente, esta suciedad se elimina en forma de legañas, que se le pueden limpiar con un paño húmedo o, mejor aún, con esos círculos de algodón que venden para desmaquillar los ojos humedecidos con agua destilada de farmacia, no de la que venden en los supercados para planchas y automóviles. No hay que dejar que se acumulen hasta que al perro le molesten tanto que se frote con la pata.
En perros mayores, o a causa de una enfermedad o lesión, puede haber dificultades para mantener la humedad del ojo. En este caso conviene hacer una limpieza regularmente, previa consulta al veterinario para que indique el producto a usar adecuado.
Orejas
Si se acumula cerumen hay que quitarlo cuidadosamente, tal como haríamos en el caso de una persona. Pero hay que hacerlo con mucho más cuidado, ya que por la forma de las orejas del perro, si simplemente soltamos las escamas de cera, caerán al interior, pudiendole dañar el conducto auditivo. Si no estamos seguros de cómo hacerlo es mejor dejarlo en manos de un profesional.
Hay que prestar atención especial a los perros de razas que tienen las orejas caidas, que además de acumular la suciedad "normal", pueden convertirse en nidos de parásitos.
Dientes
Hay que controlarlos para evitar la aparición de caries. De entrada, el perro no debería comer jamás dulces, azúcar o chocolate. Si aparecen caries, sarro, o por accidente se rompe un diente, hay que visitar al veterinario de inmediato.
A nivel más cotidiano, basta con darle regularmente trozos de pan duro y seco o alguna chuchería específica para limpieza de dientes. Al masticarlo, el perro hace su propia limpieza. También se le pueden cepillar los dientes con un dentífrico específico para perros o bicarbonato (si se deja... posiblemente el pan duro es una opción mucho mejor.)
Uñas
A un perro que vive en el campo, se le desgastarán naturalmente. Si estamos en la ciudad es más complicado. Lo más probable es que le crezcan hasta el punto de resultar molestas para él y para las personas con las que convive, y en el peor de los casos dificultan el caminar, pudiendo incluso provocar lesiones ya que el perro no apoya la pata correctamente. Por todo ello resultará imprescindible cortárselas, pero es una tarea muy delicada que mal realizada puede provocar dolor, hemorragias, infecciones..., por lo que es conveniente acudir al veterinario.
Pelo
Dependiendo de la raza, basta un cepillado, o es necesario visitar al peluquero. En perros de pelo largo conviene hacerle un cepillado a la semana, para quitarle pelos muertos y polvo. La grasa natural que el perro segrega bastará, junto con ese cepillado, para que mantenga el pelo limpio y brillante. En el periodo de muda (normalmente va parejo a los cambios de estación: pelo de verano y pelo de invierno) hay que aumentar la frecuencia del cepillado.
El cepillo ha de ser tal que arrastre los pelos sueltos, pero no que llegue a arrancar pelo por sí mismo.
Baños
El baño no debería darse más que un par de veces al año, como máximo, y nunca a cachorros de menos de seis meses. El cepillado periódico y la propia secreción grasa del perro sirven para mantenerle limpio el resto del tiempo. El baño sirve para quitarle malos olores, colaborar en la caída del pelo viejo, y eliminar parásitos.
El agua no ha de estar ni muy fría ni muy caliente, y ha de usarse jabón neutro o champú para perros. Debe evitarse que le entre agua en ojos y orejas. También hay que evitar que el perro se enfríe mientras está aún mojado, por lo que se le debe secar bién, con una toalla o un secador (cuidando de no quemarle el pelo).
Si el perro se moja accidentalmente (por ejemplo con lluvia), hay que meterle en casa lo antes posible y secarle bien, y si es posible, manteniendole en movimiento. Esto vale también mientras se está mojando: no hay que permitir que se quede quieto hasta que se le pueda secar.
Eliminación de parásitos externos.
Un sistema fácil y sano para evitar en gran medida la picadura de parásitos es el dar a los perros diariamente levadura de cerveza. Se puede comprar en cualquier farmacia en forma de comprimidos que generalmente me comen encantados, como si fueran chucherías. La levadura de cerveza, además de proteína, contiene sustancias activas para la piel empezando por las vitaminas B, la vitamina de la piel Biotina, proteínas de alto valor ( en especial el amino ácido glutatión responsable de la desintoxicación y la  curación de heridas por su contenido en azufre) y sin olvidar su alto contenido en minerales y oligoelementos ( sustancias imprescindibles en el metabolismo de la piel). La levadura de cerveza se reconoce como un complejo y valioso alimento de la piel desde dentro. La ingesta debe ser diaria, ya que los insectos son repelidos por el olor que proporciona a la sangre (inapreciable para el olfato humano).
Además de nuestros perros, los humanos que escribimos esta web hemos probado a tomar levadura de cerveza y hemos comprobado una dramática disminución en la picadura de mosquitos, lo que además, reduce el riesgo de contraer leishmaniosis.
Durante los meses en los que los parásitos externos están más activos -los de mayor temperatura ambiente- es imprescindible hacer una inspección diaria a nuestros perros, ya que, aunque nosotros tomemos todas las precauciones posibles, es posible que se infecten durante cualquier paseo.
Pulgas
Un indicio de que hay pulgas es que el perro se rasca a menudo. Posiblemente podremos verlas entre el pelo. En caso afirmativo, no hay más remedio que usar un insecticida. También puede ser conveniente dar al perro un baño con alguna loción antiparasitaria. No hay que olvidar desinfectar los lugares de la casa donde el perro se tumba habitualmente, ni cualquier otra cosa que use, mantas, cama, etc. Esta desinfección es conveniente repetirla semanalmente durante los meses cálidos.
Garrapatas
Se adhieren a la piel más fina del perro (orejas, axilas e ingles), por lo que conviene revisar periódicamente estas zonas y sus alrededores. Nunca deben arrancarse, ya que se rompen, dejando su cabeza en el interior de la piel del perro, y pueden provocarle infecciones. Para eliminarlas podemos cubrirla completamente con vaselina o aceite (no hay que tener miedo de tocarla con los dedos, la parte que "muerde" está dentro del perro). Hay que dejarla bien cubierta. De este modo, se tapan los poros por donde respira, lo que la obliga a soltarse por si misma y no se le causan heridas al perro. Unos instantes después de haberla cubierto bien, se la sujeta con unas pinzas (sirven unas de depilar), y se dejará llevar.
Parásitos de la sarna
Son varios grupos de parásitos diferentes. Normalmente no se pueden detectar hasta que la enfermedad se ha producido, por lo que se necesita intervención del veterinario. Hasta que éste interviene, limpiar la piel con un antiséptico.

ELEGIR CORREA

ELEGIR CORREA

En el mercado tenemos una enorme variedad de correas, hechas de nylon, metal, cáñamo... con múltiples diseños, tamaños y colores...

por ejercito usa
Elegir la que nos resulte más práctica es importante, porque la correa es el “cordón umbilical” que nos une a nuestro perro, es importante para su seguridad, y, además es un elemento que influye en que nos sintamos cómodos durante el paseo.
Uno de los elementos a considerar es el tamaño.  Una correa delgada y ligera diseñada para un perro pequeño llevará igualmente un enganche minúsculo que puede romperse fácilmente con la fuerza de un perro de mayor tamaño.
Repasemos los distintos tipos de correas:

La correa básica.
Es una correa versátil, además de su uso habitual, en una emergencia puede convertirse en una correa deslizable (ver más abajo) o en un bozal.  Las hay de diversas longitudes, las de dos metros de largo le permitirán proporcionar libertad suficiente para explorar manteniendo un buen control. Las regulables le proporcionarán, además la posibilidad de tener una longitud adecuada dependiendo de la situación, no es igual caminar por una calle llena de gente que por un parque.

Las correas extensibles.
Consisten en un cordón enrollado en un dispositivo que lleva un muelle, todo ello dentro de una cajita de plástico con un asa.  Cuando el perro se aleja el cordón se desenrolla, cuando se acerca, el cordón se enrolla.  Un botón en el asa nos permite parar la extensión del cordón.  Mucha gente las utiliza porque proporcionan al perro más libertad durante el paseo, pero este tipo de correas tienen muchos inconvenientes que pueden, incluso, resultar peligrosos:
  1. El control sobre el perro es mínimo.  Incluso si le prestamos atención constante, puede alejarse suficientemente como para meterse entre el tráfico, donde puede resultar herido o muerto.  También, puede acercarse de modo inconveniente a otros perros o personas.
  2. El cordón puede romperse.  El perro puede correr y dar un tirón que lo rompa.  Si esto ocurre, el perro puede escapar.  Además, usted mismo puede sufrir una herida por el cordón o su enganche cuando retrocedan incontroladamente hacia el asa, tanto el perro como el humano corren el riesgo de enrollarse en la correa, cortarse con ella, quemarse y, en el peor de los casos, sufrir una amputación.
  3. Las correas extensibles provocan que el perro tire constantemente de ellas, además de la incomodidad para la mano que sujeta la correa, lo posición del perro tirando de una correa que se aproxima a otro perro puede ser malentendida como un signo de agresión, pudiendo provocar un enfrentamiento entre ambos canes.
  4. La caja que guarda el cordón es voluminosa.  Un tirón puede hacer fácilmente que se nos escape de la mano y el perro desaparezca.  Además de que puede golpearle con mucha fuerza debido al dispositivo retráctil.
Correas largas de adiestramiento.
Como su nombre indica, son parecidas a las correas básicas, pero mucho más largas.  Suelen tener entre quince y treinta metros.  Generalmente se utilizan durante la educación, por ejemplo, si le está enseñando a venir a su llamada esta correa le permite estar a gran distancia del perro manteniendo el control.  Su uso debe limitarse a zonas seguras, como el campo, y no en ciudad, ya que nos encontraríamos con los mismos problemas de riesgo que con las correas extensibles.
Correas deslizantes.
Son esas correas que tienen un anillo metálico en el extremo en lugar de un enganche, el asa de la correa se introduce por este anillo formando un lazo que es el que se pone en la cabeza del perro en lugar de collar (son las que utiliza César Millán en sus programas). Estas correas no son recomendables en manos inexpertas, ya que no podemos controlar la opresión que ejerce sobre cuello y tráquea, que pueden resultar dañados.  Incluso, en el peor de los casos, un tirón fuerte y repentino -un gato que pase por la acera de enfrente- podría estrangular a nuestro perro.
Un último consejo, un collar y una correa que lleven material reflectante aumentarán enormemente la seguridad del perro, y la nuestra, durante los paseos nocturnos.

CADA CUÁNTO TIEMPO DEBO BAÑAR A MI PERRO

CADA CUÁNTO TIEMPO DEBO BAÑAR A MI PERRO

Para responder a esta pregunta podemos mirar desde dos puntos de vista: el canino y el humano.
Desde el punto de vista canino la respuesta es “nunca”... 
         por Alicia Nijdam

Los perros en estado salvaje no se bañan.  Los lobos tampoco.  Tanto unos como otros tienen aceites naturales que protegen su piel y que desaparecen con el champú.
Ahora bien, estamos hablando de perros que viven con seres humanos.  Y a algunos de estos perros les encanta meterse en los charcos, llenarse de barro e, incluso, rebozarse en restos de diverso origen.  Este comportamiento -absolutamente natural, utilizado por los perros durante milenios para enmascarar su propio olor y facilitar la caza- puede aromatizar nuestro hogar con un repugnante olor a estercolero.  Ante esta última situación, no hay duda posible: al baño con él.  En el caso de los charcos no siempre es necesario bañarle, especialmente en las temporadas de lluvia significaría todo el día paseando-bañando-secando-paseando... Una solución fácil es quitar el exceso de agua con una toalla y secar bien con secador eléctrico –cuidado con la temperatura para no quemar al perro y no dirigir el chorro de aire hacia dentro de las orejas- una vez seco el barro simplemente se quita con un cepillado.
Salvo por las emergencias citadas, se recomienda bañar al perro como máximo cada dos meses para conservar al máximo los aceites protectores que hemos mencionado anteriormente.  Bañarle más a menudo significa poner por delante de lo saludable para nuestro perro, nuestro deseo humano de verle guapísimo recién bañado (a mí también me encanta verles con el pelo brillante y oliendo a hierbas salvajes, lo confieso).  Cepillarles a menudo hará que conserven el pelo limpio durante más tiempo.  Además, el cepillado mejora la circulación sanguínea, es una actividad lúdica que la mayoría de los perros disfruta y evita en gran medida que caigan pelos por la casa.
El champú debe ser muy suave y utilizar la mínima cantidad.  Para realizar un baño correcto a nuestro perro seguiremos la regla de las tres A’s: ACLARAR, ACLARAR y ACLARAR .  Los restos de champú en la piel del perro pueden ocasionar irritaciones y picores que pueden degenerar en afecciones cutáneas.  Debemos estar seguros de que no quede rastro alguno de champú en nuestro perro.  Una vez que estemos convencidos de que no queda absolutamente nada de champú, aclararemos de nuevo por si acaso.

NIÑOS Y CACHORROS

NIÑOS Y CACHORROS
Estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación fotografías de niños y cachorros juntos y felices, la realidad es que el tiempo que pasan juntos debe realizarse bajo la tutela constante de adultos o puede traer consecuencias no deseadas tanto para unos como para otros.
por andy carter
Los niños cuando juegan corren -y caminan- sin dirección y sin prestar atención a su entorno, alocadamente, como niños.  Los cachorros exactamente igual.  Tener a ambos juntos sin supervisión puede resultar en un grave accidente para el cachorro -o un perro adulto de tamaño pequeño-.  Si un niño se cae, o es pisado o empujado por otro niño, se levantará generalmente sin más problema que algún arañazo o alguna lágrima. Si un niño se cae sobre un cachorro o un perro pequeño es muy probable que el perrito resulte herido -o peor-.
  •  No deje que un niño corra donde haya un cachorro o un perro pequeño.  Ni siquiera vigilado por un adulto.

  •   No deje que persiga a los perritos.

  • Permita que juegue con ellos sólo en espacios reducidos, prestando atención a sus movimientos y siempre bajo atenta supervisión de adultos.

Acercarse con cuidado.

Los niños generalmente son activos y bulliciosos. Los perros pueden verse contagiados por este exceso de entusiasmo en sus movimientos y voces. Recordemos al niño que camine de una forma tranquila y relajada cuando esté cerca o se aproxime a un perro.  Al mismo tiempo, enseñe a su perro a acudir a su llamada incluso cuando su entorno esté lleno de estímulos infantiles.


No llevar en brazos.

 
No permita que los niños levanten del suelo o lleven en sus brazos a ningún perro, independientemente de su edad o tamaño.  La mayoría de los niños no saben cómo hacerlo, y sin querer puede causar lesiones al perrito.  Además, cuando los cachorros -o perros pequeños- se sientan incómodos intentarán zafarse utilizando incluso sus dientes y sus uñas para liberarse.  El resultado probable es que el niño soltará el cachorro de cualquier modo, quien puede resultar gravemente herido en la caída.


Tocar y acariciar correctamente.

 
Muchos niños no son conscientes de que el cachorro que tienen cerca no es igual que los peluches con los que están acostumbrados a jugar.  Llevados de la emoción del momento pueden pellizcarles o tirarles de la piel, orejas y rabo.  Los perros pueden ponerse nerviosos si ven una mano cerca de sus ojos y orejas, además de disgustarles las palmaditas rápidas.  Prefieren palmadas lentas, principalmente en la espalda o pecho.  Los niños que se acercan a un perro y le dan palmaditas en la cabeza están poniendo a prueba la paciencia y autocontrol del can.  Evitémoslo.


Prohibir los abrazos.


A los perros no les gusta que les abracen, para ellos es un gesto que va unido al dominio y al apareamiento.  Además, los niños pueden abrazar con excesiva fuerza a un cachorro o un perro pequeño, pudiendo incluso provocarles lesiones tan graves como rotura de la caja torácica, además del riesgo mencionado de que el perrito arañe o muerda al niño intentando liberarse.


Respetar el espacio personal y los deseos del perro.


En ocasiones los perros -igual que los humanos- quieren que les dejen tranquilos.  No debemos permitir que los niños se acerquen a los perros cuando estén comiendo o durmiendo.  Un perro que es despertado repentinamente por una mano sobre él puede tener una reacción involuntaria de mordisco.  Tampoco debemos permitir que utilicen a los perros como almohada, cualquiera de los dos podría sofocarse mientras duermen. Ni que jueguen a vestir al perrito, ni a maquillarle o hacerle peinados.  El mercado está lleno de muñecas que cumplen ese objetivo.


Nada de juegos bruscos, ni peleas, ni carreras, ni saltos.


En todo momento, incluso bajo supervisión, debemos impedir cualquier juego que implique agresividad. Debemos prohibir de modo estricto que un niño arrastre, tire, empuje, luche, cabalgue, golpee o ruede por el suelo con un cachorro o un perro pequeño, ni siquiera aunque sea de manera lúdica. También debemos evitar el juego de tira y afloja (en el que el perro sujeta un extremo de una cuerda o juguete y el niño el otro extremo).  De otra parte, tampoco debemos permitir que el perro salte, persiga o se abalance sobre un niño.


Uso correcto de órdenes.


Los niños deben utilizar las mismas órdenes que los adultos, y hacerlo de un modo respetuoso, sin confundir al perro con un juguete eléctrico. Debemos estar seguros de que el perro ha aprendido correctamente una nueva habilidad antes de permitir que el niño la utilice.


No se grita, ni se insulta, ni se cogen berrinches.


Los niños son incapaces de contener sus emociones.  Si han tenido un mal día en el colegio pueden pagarlo con el perro.  O si no han conseguido algo que querían, lanzarle un objeto para liberar su frustración.  También un cachorro puede tener un rato de energía imparable.  En estos momentos lo mejor es que tanto el perro como el niño pasen un tiempo separados para reflexionar.
por girl reporter
Si enseñamos tanto al perro como al niño a comportarse correctamente, y supervisamos siempre que estén juntos, conseguiremos que desarrollen una relación estrecha y feliz.

ARTICULOS PARA CACHORROS Y BEBES

PERROS Y BEBÉS

por Dr. Miguel Ibáñez Talegón
Una de las preguntas más frecuentes de los futuros padres es cómo introducir un nuevo bebé a un perro que reside en el hogar. Normalmente esta cuestión genera muchas dudas ya que existe cierto miedo en la futuras interacciones entre el niño y el perro. Afortunadamente la mayoría de las mascotas miran a los niños con curiosidad y no presentan signos de agresividad hacia ellos. Sin embargo algunos perros pueden percibir a los bebes como un mamífero extraño y una posible pieza de caza. Sobre todo aquellos que nunca han visto a un bebé y por tanto, no lo reconocerán como una cría de los seres humanos. Para ayudar a prevenir accidentes, debemos tomar algunas precauciones.
posturas de perros
En primer lugar tenemos que asegurarnos que nuestra mascota no tiene ningún problema de agresividad hacia los niños, a los adultos o que no haya presentado ningún comportamiento predatorio (de caza) hacia pájaros, gatos, o cualquier otro mamífero.
Si el perro ha manifestado algún tipo de agresión anteriormente, los padres deben consultar a un terapeuta del comportamiento animal. El terapeuta puede evaluar al animal e indicar, si fuese necesario, un plan de trabajo para reducir la probabilidad de que el perro pueda ser agresivo con el nuevo niño.
Los propietarios de perros sin problemas deben saber que sus perros pueden cambiar sus conductas con la llegada del bebe, al recibir menos atención que antes. El perro puede recurrir a realizar actividades destructivas para llamar la atención o simplemente para aliviar el aburrimiento. También puede ocurrir que si se trata al animal más severamente cuando se aproxima al niño, o se le aísla para no molestarle, el perro puede establecer una asociación respecto del niño y el nuevo trato. Por ello es aconsejable que el perro participe de la nueva situación familiar, teniendo una constante vigilancia, para que aprenda a incorporar al bebé como un miembro más de la familia.
Por favor recuerde que un animal no debe estar solo con un niño en ningún caso. Esto no es porque los perros sean agresivos con los niños por naturaleza, sino porque los niños pueden tener reacciones extrañas hacia el animal cuando este se les acerca para buscar contacto físico, o simplemente para abrazarles por amor a ellos.
Hasta que el niño no sea mayorcito para comportarse apropiadamente con el animal doméstico, aproximadamente a los 10 años, no se debe permitir que los niños y perros actúen recíprocamente, sin saber como responden en esas circunstancias. Esta es una medida de seguridad muy importante que protege tanto al niño como a la mascota.

perro alerta
Instrucciones para los nuevos padres:
1.- No disciplinar al perro cuando se manifieste curioso alrededor del niño
2.- Dejar que el perro huela y vea al niño
3.- Asociar experiencias agradables con la presencia del niño
4.- Dedicar especialmente 10 minutos al día a interaccionar activamente con el perro.
5.- No dejar totalmente solos al niño y perro
6.- No aislar totalmente al perro del niño
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Procedimiento de introducción

El proceso de introducción del bebé debe comenzar antes de su nacimiento. En este procedimiento debe seguir los siguientes pasos:

1º.- En primer lugar y como condición indispensable es que cualquier propietario en estas circunstancias debe asegurarse de tener un buen control sobre su perro mediante una educación básica. Este proceso cuando se parte de "cero" nos ocupará aproximadamente un período de un mes.

2º.- Antes de llegar el bebé se debe establecer un horario regular de alimentación y paseos que se ajuste a la realidad de las nuevas circunstancias. Deberá respetarse cuando el niño esté presente.
Incluirá de uno a dos paseos diarios de una duración de 5 a 10 minutos, dedicados exclusivamente a atender las necesidades del animal. Durante esos paseos, acaricie al perro, cuídelo, hablele despacio y cariñosamente, juegue con el y sus juguetes, dele masaje y todo aquello que a usted le apetezca y sepa que a él le gusta.
Para llevar a cabo este punto con éxito, busque los mejores momentos del día, aunque sea levantándose cinco minutos antes. A usted también le servirá para relajarse.
Esta es una buena manera de indicar al animal que a pesar de todo lo que está sucediendo, él también es importante y cuenta para usted.
El cambio de horarios hay que realizarlo lo más pronto posible. Un buen momento sería al comenzar la educación básica a al reforzarla, si el perro ya está educado.
Para que el paseo del bebé en cochecito acompañados del perro no suponga un esfuerzo extra, debe enseñarle a caminar a su lado con correa antes del nacimiento del niño. Esto contribuirá a tener un buen control sobre el animal.

3º.- Las áreas donde permanecerá el bebé tendrán un olor característico dado por los artículos que utiliza el bebé (pañales, lociones, polvo y otros objetos), que son interesantes para el perro. Permita que el perro se acostumbre a ellos antes de su llegada, olfateándolos e incluso manosearlos e impregnarnos de su olor y que el perro nos huela.
Igualmente, los objetos o la ropa del bebé pueden ser atractivos para el perro, por lo que no permitiremos que juegue con ellos enseñándole modales, utilizando las ordenes básicas. Cuando el bebé esté presente, tomaremos algún objeto o ropa que el niño ha usado y se lo enseñaremos al animal para que se familiarice con ellos y sepa que también hay un niño involucrado en la familia.
Tener la precaución de realizar los arreglos necesarios, para que el animal pueda estar separado de las visitas o del bebé en algún momento, antes de la llegada del niño para que pueda acostumbrarse y no se sorprenda. No es aconsejable que lleve a su mascota a una residencia canina. Es preferible tener al perro vigilado dentro de casa porque esto disminuye la tensión. Los perros en las perreras o residencias incrementan la tensión y se volverán temerosos a su regreso y con ello pueden asociar su estado de miedo con la llegada del bebé.

4º.- Cuando el bebé llege a casa, usted necesitará ayuda. Debe poder saludar y prestar atención a los animales sin tener que decirles que se marchen o arriesgarse a intervenir porque esté molestando al bebé. Alguien debe poder sostener al bebé mientras usted saluda a los animales.
Si tiene un animal que salta al saludar, debe ponerse en otro cuarto hasta que todo esté tranquilo y pueda entrar a saludarlo. Si los animales son difíciles de controlar debe colocarle una correa pero antes debe saludar al perro de forma efusiva. Solo debe empezar la presentación de los animales al bebé cuando todo esté tranquilo y bajo control, con los animales callados y en calma y todo regresa a una situación normal. Este proceso puede durar unos 15 a 30 minutos.

5º.- Una vez estemos listos para comenzar con la presentación de los animales, alguien debe hacerse cargo del bebé para que usted pueda supervisar al perro. El animal puede oler y explorar al bebé. Si el animal se manifiesta temeroso del bebé, hable suavemente con el animal, frótelo, dele masaje y anímelo para oler al niño. No sostenga ni mueva al niño en el aire delante del perro. Esto podría incitar al animal para arremeter contra el niño. Esta es una conducta inapropiada y potencialmente peligrosa.
Recuerde que en todo momento debe haber tranquilidad y con la situación totalmente controlada. Aunque un lametazo pueda ser aceptable, usted debe detener al animal en el instante. Si se presentan lloros o gruñidos al bebé, debe ser capaz de corregirlos verbalmente. Si no es así, coloque al animal en otro cuarto hasta que esté tranquilo. Cuando esté tranquilo, podrá probar nuevamente la presentación. Recuerde que debe impedir cualquier conducta antes que se produzca, sobresaltando al animal para que cese, y entonces podrá reforzar otra conducta más adecuada.
Si está usted solo durante las primeras semanas, los animales deben estar guardados en presencia del niño. Es imposible atender a los dos teniendo la seguridad de poder reprimir una mala conducta del perro.
Asegúrese de que la separación de los barrotes de la cuna del bebé no son accesibles para el perro. También es importante considerar el estado de la correa y su longitud que, en caso necesario, podría utilizar para tener bajo control al perro en presencia del bebé. De esta forma el animal puede estar cerca del niño y el dueño puede acariciarlo, pero el perro no puede arremeter para localizar y alcanzar al bebé.

6º.- Si después de 3 semanas, el animal acepta al bebé sin presentar malas conductas, puede estar tranquilo. No obstante nunca deje solos al animal y al niño.
No piense que el bozal evita posibles lesiones. El cráneo de un niño es muy débil como para soportar una arremetida de un perro y puede llegar a producirse una fractura sin que hubiese intención. Un bozal puede prevenir una mordedura, pero no disuade al perro de arremeter contra el niño.

7.- Bajo ninguna circunstancia un animal doméstico puede dormir en el mismo cuarto que un niño. Use
Recordatorio

Si el animal es agresivo o se asusta del niño, se debe empezar con una exposición gradual del animal a los niños, según hemos comentado anteriormente.
Recuerde que la agresión por predación (caza) es la forma más común de agresiones a bebés, considerando que la agresión por miedo está frecuentemente asociada a niños con dos años de edad. Estos niños todavía no coordinan bien sus actos y pueden hacer daño a un animal inadvertidamente por sus manipulaciones.
Se debe enseñar a los niños jóvenes a tratar los animales suavemente. Es especialmente importante tener en cuenta que un perro viejo o enfermo, con dolores, puede hacer uso de la mordedura como única defensa contra un niño que no sabe tratar bien a los animales.

CONCLUSIONES
• Exposición gradual del perro y bebé
• Supervisión permanente
• Prevención de respuestas incontroladas
• Educación básica como entrenamiento preventivo para control del animal y de las
   situaciones provocativas
• Controlar el comportamiento del perro y del niño
• No excitar al animal
• Los niños no deben alterar el sueño de los perros
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Dr. Miguel Ibáñez Talegón es Veterinario y Profesor de Etología y Protección Animal. Jefe del Servicio de Etología Clínica Veterinaria, Facultad de Veterinaria, Universidad Complutense de Madrid
un intercomunicador para poder cerrar la puerta del cuarto del bebé mientras duerme.

NO COMPRE Y ADOPTE

Un animal es un ser vivo, no es un objeto; por tanto,
no se puede comprar ni vender.
Si quiere un perro o un gato adóptelo en cualquiera de las
numerosas protectoras que existen en todo el país.
aquí hay perros para adoptarPuede adoptar un animal abandonado, o apadrinarlo, también puede ser voluntario para ayudar a cuidarles. En nuestra página de facebook encontrará perros en adopción. Para verlos haga click arriba.
También puede hacerse socio para ayudarles económicamente.
Acérquese a la Protectora más cercana a su domicilio.
Este listado ha sido realizado por Laura Trillo Carmona, de Terapia Felina, www.terapiafelina.com, recopilando datos y luego confirmándolos uno a uno con cada Asociación, desde el año 2000. Le agradecemos su permiso para utilizarlo.
Las Protectoras de Animales necesitan ayuda.  ¿Sabe que puede ayudar de muchas maneras?
Si tiene conocimiento de una protectora que no está en esta lista, por favor, háganos llegar sus señas al e-mail: guau@guau.com

"Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.